Adobar recuerdos es llenar de magia y colores las situaciones bellas que ya pasaron pero que todavía podemos llenar de olores especiales, resaltar emociones y ponerle la sazón necesaria para sentirnos más alegres de haberlas vivido. Y así dejar todos esos recuerdos sabrosos y en su punto. Se trata de vivir de forma que cuando recordemos no tengamos que ocultar el sabor natural de los momentos, sino sólo adobarlos con ingredientes naturales.

viernes, 14 de junio de 2013

Las buenas noticias deberían gritarse hacía adentro

Las buenas noticias deberían gritarse hacía adentro. Deberían quedarse más tiempo en ese espacio entre el pecho y la voz. Ese segundo antes de que las cuerdas vocales, la dicción, el aire y todo lo demás confabule para convertirse en palabras, debería hacerse más largo, casi eterno. Así podríamos aprender a disfrutar más las buenas noticias y ser un poco más felices. Deberíamos saborear más nuestras buenas noticias antes de invitar a los demás a hacerlo.

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