Adobar recuerdos es llenar de magia y colores las situaciones bellas que ya pasaron pero que todavía podemos llenar de olores especiales, resaltar emociones y ponerle la sazón necesaria para sentirnos más alegres de haberlas vivido. Y así dejar todos esos recuerdos sabrosos y en su punto. Se trata de vivir de forma que cuando recordemos no tengamos que ocultar el sabor natural de los momentos, sino sólo adobarlos con ingredientes naturales.
lunes, 21 de octubre de 2013
Enfrentando al fantasma
Manifiéstese, es una orden, deje de esconderse. Decida que tipo de fantasma quiere ser. ¿Travieso, malo, endemoniado? No importa. Ya sabré enfrentarle con juegos, con crucifijos, ajos o rosarios. Deje de abrir las puertas y botar las cosas. No mueva vasos, enfrénteme. Decídase, asústeme, sorpréndame o tórnese niebla y así todos fingiremos que ese crujido es de la madera por el frío. ¿Habrá o no habrá un Ebbó?
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